
Durante el encuentro, referentes de América Latina y Estados Unidos compartieron experiencias sobre eliminación de la pobreza, inteligencia artificial, microfinanzas, bienestar laboral y autonomía de las mujeres. Las ponencias coincidieron en que el florecimiento requiere fortalecer las capacidades humanas y crear oportunidades reales para el desarrollo.
En el marco de Cerrito Forum 2026, bajo el lema Florecer, especialistas de distintos sectores reflexionaron sobre cómo generar las condiciones para que las personas, las familias y las comunidades desarrollen su potencial. A través de ponencias magistrales y paneles, destacaron la importancia de escuchar las necesidades de las personas, fortalecer su capacidad de decisión y construir soluciones que respondan a sus realidades.
La humanista digital colombiana Joanna Prieto abrió las reflexiones con la ponencia La agencia humana como capacidad individual y sistémica para florecer en la era de la IA. Señaló que, ante el avance de la inteligencia artificial, las personas deben conservar la capacidad de decidir cómo utilizar la tecnología, sin perder de vista la humanidad, el cuidado y los vínculos con los demás.
Por su parte, Erika Acevedo, de Fundación Carvajal de Colombia, compartió la experiencia de su organización con el Semáforo de Eliminación de Pobreza. Destacó que acompañar a las familias implica escuchar sus aspiraciones, comprender sus prioridades y conectarlas con oportunidades para alcanzar sus objetivos.
Microfinanzas y bienestar: soluciones centradas en las personas
En el panel Más allá del crédito: ¿cómo debería medirse el éxito de las microfinanzas?, moderado por Larry Reed, especialistas de Luxemburgo, Colombia, Guatemala y Poverty Stoplight coincidieron en que el impacto de las microfinanzas debe evaluarse por su contribución a la calidad de vida, más allá de los resultados financieros.
Fernando Naranjo, César Cadavid, Alejandro Quinteros y Julia Corvalán destacaron la necesidad de trabajar con las comunidades, compartir información y aprovechar la inteligencia artificial para comprender mejor las necesidades de los clientes y diseñar soluciones efectivas. También resaltaron la importancia de conectar a las familias con servicios y oportunidades que les permitan superar barreras estructurales.
El bienestar también fue tema central del panel Fortalezas, sentido de pertenencia y desempeño en el lugar de trabajo, moderado por la periodista Jessica Kantor. Mike Ritz, Raúl Gauto y Eli Embleton subrayaron que el liderazgo, la confianza y el reconocimiento de las capacidades individuales son fundamentales para construir entornos laborales donde las personas puedan desarrollarse.
Autonomía de las mujeres y acceso a oportunidades
La autonomía femenina fue abordada por Ana Paula Braga, Patricia Falcón y Nanette Svenson en el panel La agencia de las mujeres y las condiciones para florecer, también moderado por Jessica Kantor. Las expositoras analizaron las barreras que enfrentan las mujeres en ámbitos como la seguridad, la justicia, la educación y el trabajo.
Coincidieron en que el empoderamiento individual no es suficiente si no se transforman las estructuras sociales que limitan las decisiones de las mujeres. Garantizar sus derechos, prevenir la violencia y ampliar las oportunidades educativas y económicas son condiciones necesarias para que puedan construir sus propios proyectos de vida.

Salud, educación y desarrollo personal
Otras ponencias mostraron cómo el acceso a servicios y espacios de aprendizaje puede ampliar las posibilidades de desarrollo. Katherin Olenik, de GoodVision Paraguay, presentó Ver para Florecer, una iniciativa que acerca la atención visual a las comunidades mediante estudios que incorporan inteligencia artificial y la entrega de anteojos. Destacó que mejorar la visión favorece el aprendizaje, la productividad y las oportunidades laborales.
Paola Martínez, del Museo de Ciencias de Paraguay (MUCI), presentó MuCI: El poder del florecimiento en la curiosidad humana, centrada en TatakuaLab, un espacio interactivo que promueve el acceso a experiencias educativas y la participación comunitaria.
En tanto, Eli Embleton, de Zachry Corporation, abordó el costo del agotamiento, el estrés y la desconexión, y destacó la importancia del autoconocimiento y de las relaciones humanas para el crecimiento personal. Finalmente, Héctor Isaías Aquino, de HectorCoach Paraguay, expuso sobre la construcción de una mentalidad de abundancia y propuso reconocer la propia historia, revisar patrones repetitivos y construir entornos de apoyo para avanzar hacia nuevas oportunidades.
La importancia de sembrar
La jornada concluyó con la conferencia magistral Para poder florecer hay que sembrar: cómo cultivar las condiciones para lograrlo, a cargo de Juan Ignacio Gerardi, de Bioconexión (Argentina).
Gerardi invitó a cambiar la mirada y, además de identificar las carencias, reconocer los recursos, conocimientos y posibilidades que ya existen. En ese sentido, explicó que la alimentación es multidimensional, pues comprende aspectos nutricionales, económicos, sociales, culturales, ecológicos y territoriales. También destacó que comer es uno de los actos cotidianos que mejor reflejan la interdependencia humana.
A través de la figura de los guardianes de semillas, señaló que conservarlas significa preservar la memoria, la biodiversidad, la cultura y el conocimiento, además de proteger posibilidades para el futuro. Como cierre, invitó a los participantes a imaginarse como semillas y reflexionar sobre las condiciones que necesitan para germinar, recordando que no toda oscuridad significa que la vida se ha detenido: también existen transformaciones que todavía no podemos ver.
Florecer como proceso colectivo
Las distintas experiencias compartidas durante Cerrito Forum 2026 dejaron una conclusión común: el desarrollo humano requiere tanto la capacidad de las personas para decidir y actuar como un entorno que les permita hacerlo.
Desde la tecnología y las microfinanzas hasta la educación, la salud y la inclusión, los participantes destacaron que las soluciones más efectivas son aquellas que reconocen las capacidades de las personas, comprenden las barreras que enfrentan y las involucran en la construcción de su propio bienestar. Así, florecer se convierte en un proceso en el que cada persona, familia y comunidad puede asumir un papel protagonista en su desarrollo.


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